En medio de la preocupación generada en Bahía Blanca por distintos episodios vinculados a consumos problemáticos en adolescentes, el jefe del área de Salud Mental y Adicciones del municipio, Hugo Kern, advirtió que la problemática “es a escala global” y aseguró que las intoxicaciones y las tentativas de suicidio son actualmente los principales problemas de salud que afectan a los jóvenes.
“El sector más joven, que tiene que enfrentar situaciones más adversas, responde de distintas maneras y desgraciadamente dentro de esas formas se incrementan las intoxicaciones y también las tentativas suicidas”, explicó el profesional al analizar los recientes casos registrados en la ciudad.
Kern sostuvo que el fenómeno no debe interpretarse únicamente desde una mirada individual, sino como una respuesta frente a contextos de vulnerabilidad y estrés. “No se trata de enfermedades en los términos tradicionales, sino de respuestas extremas frente a situaciones de vulnerabilidad”, señaló.
El funcionario vinculó además el crecimiento de los consumos problemáticos con las consecuencias sociales y emocionales posteriores a la pandemia. “Hay un problema que se está dando en el mundo y que está muy relacionado con la reciente pandemia, sobre todo en la vulnerabilidad de los más jóvenes”, afirmó.
En relación con la situación local, explicó que muchos adolescentes atraviesan escenarios de soledad, falta de perspectivas y escasa contención familiar. “Lo que se observa son manifestaciones del sufrimiento acumulado en el tiempo, la falta de perspectivas y la necesidad urgente de tener un grupo de referencia y de contención”, indicó. Y agregó: “Muchas veces los chicos terminan estando solos y esto incrementa la vulnerabilidad de manera notable”.
Kern también puso el foco en las desigualdades sociales y remarcó que las zonas más vulnerables de la ciudad son las que presentan mayores riesgos. “Cada vez que hay necesidades básicas insatisfechas y dificultades para acceder a la educación o a la salud, eso genera un estrés que tiene consecuencias”, sostuvo.
De todos modos, aclaró que el consumo problemático atraviesa a toda la sociedad. “Es una problemática generalizada, no se puede referir a un solo sector”, afirmó, aunque reconoció que en algunos barrios el fenómeno “se manifiesta con mayor fuerza”.
El titular del área de Salud Mental destacó además que el municipio amplió en los últimos años los dispositivos de asistencia y prevención. Actualmente funcionan cuatro equipos territoriales de salud mental en distintos barrios de Bahía Blanca, además de la atención en unidades sanitarias y hospitales públicos.
“Afortunadamente se ha aumentado la posibilidad de respuestas en el ámbito de Bahía Blanca”, explicó Kern, quien detalló que los equipos trabajan en Villa Harding Green, Noroeste, zona norte y el sector de Vista Alegre-Leandro Piñeiro.
También recordó que las personas que necesiten ayuda o asesoramiento pueden acceder a través de la página oficial del municipio o comunicarse al teléfono fijo 455-1159. Además, existe un sistema de emergencias articulado con el 107 para situaciones críticas vinculadas a salud mental y consumos problemáticos.
