Bahía

“No quiero volver a ser el de antes”: el desafío emocional que aparece cuando termina el tratamiento contra el cáncer

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Cuando un paciente recibe el alta médica y escucha que el tratamiento contra el cáncer terminó, comienza una nueva etapa que muchas veces está atravesada por miedos, incertidumbres y cambios profundos en la manera de vivir. Así lo explicó el licenciado en Psicología y especialista en Psicooncología, Ignacio Busca (MP 2263), quien analizó las consecuencias emocionales que suelen aparecer una vez superada la enfermedad.

El profesional señaló que, lejos de representar un cierre definitivo del sufrimiento, el final del tratamiento puede convertirse en un momento complejo desde el punto de vista psicológico. “Muchas personas experimentan cierto malestar cuando terminan el tratamiento”, indicó, y explicó que durante la enfermedad “toda la energía está puesta” en estudios, controles y terapias, mientras que, al finalizar esa etapa, empiezan a surgir preguntas y temores que hasta entonces habían quedado relegados.

“Empiezan las preguntas como ‘¿ahora qué hago?’ o aparece la incertidumbre de si me va a volver a pasar o no”, sostuvo Busca. Según el especialista, la urgencia propia del tratamiento oncológico muchas veces no permite procesar emocionalmente todo lo vivido, por lo que recién cuando termina el proceso médico la persona comienza a tomar verdadera dimensión de la experiencia atravesada.

El psicólogo también se refirió al rol del entorno y advirtió sobre uno de los errores más frecuentes de familiares y amigos: asumir que el sufrimiento termina automáticamente cuando concluye el tratamiento. “Caemos quizás en la frase ‘ya está bien, ahora podés recuperar tu vida y seguir adelante’”, señaló, aunque remarcó que cada persona necesita tiempos diferentes para asimilar lo ocurrido.

En ese sentido, explicó que la presión por mostrarse bien puede incluso generar sentimientos de culpa en quienes aún atraviesan momentos de angustia. “La persona dice: ‘Terminé y todos me están diciendo que tengo que estar bien y yo me siento mal’”, ejemplificó.

Busca remarcó además que el cáncer suele marcar un antes y un después en la vida de quienes lo padecen. Algunas personas retoman rápidamente sus actividades habituales, mientras que otras replantean proyectos, prioridades y formas de vivir. “Hay personas que cambian los proyectos de su vida, que empiezan a analizar la vida con otras perspectivas”, afirmó.

Por eso, destacó una frase que escucha con frecuencia en sus pacientes: “No quiero volver a ser el de antes”. Para el especialista, esa transformación no necesariamente implica algo negativo. “No ser el mismo de antes no implica que algo esté mal”, sostuvo, y destacó la importancia del acompañamiento psicológico no solo durante el tratamiento, sino también en el proceso de reconstruir la vida después del cáncer.

Esta entrada ha sido publicada el 30 de junio, 2026 18:00

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