Bahía

Los nuevos lomos de burro: “Buscamos que el paso del vehículo sea más cómodo, pero sin perder seguridad vial”

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El Municipio avanza con la primera etapa del plan de intervención de reductores de velocidad en distintos puntos de la ciudad. Según informó el subsecretario de Movilidad Urbana, Martín de Charras, la obra presenta un 88% de avance y contempla la modificación de los tradicionales lomos de burro, la instalación de nueva cartelería y la eliminación de aquellos dispositivos que perdieron su utilidad tras cambios en la infraestructura vial.

En este momento nos encontramos aproximadamente en un 88% de avance“, explicó el funcionario, quien indicó que aún restan intervenir algunas arterias principales, entre ellas 14 de Julio, además de Pilmaiquén y Gurruchaga, en General Daniel Cerri. En paralelo, continúan las tareas de señalización vertical y la pintura de los reductores que ya fueron construidos.

Uno de los cambios más importantes consiste en la transformación de las antiguas mesetas de un metro de ancho y siete centímetros de altura por nuevos reductores alomados de cuatro metros de ancho, manteniendo la misma altura. “Esto lo que hace es que el paso del vehículo por encima de ellas sea un poco más cómodo, sin ese golpe que producía“, señaló De Charras.

El criterio para modificar estos dispositivos responde al tipo de circulación de cada sector. En las avenidas y arterias principales se busca que los automovilistas reduzcan la velocidad hasta unos 20 kilómetros por hora antes de llegar a las intersecciones, favoreciendo una conducción más segura sin afectar de manera brusca el tránsito.

En cambio, en sectores con mayor presencia de peatones, como parques, espacios verdes, escuelas y jardines de infantes, las mesetas tradicionales permanecerán sin modificaciones. “Lo que buscamos es que la velocidad de circulación sea mucho menor“, remarcó el subsecretario.

El plan también contempla la eliminación de reductores que dejaron de cumplir una función específica. Entre ellos se encuentran los ubicados en cruces ferroviarios que actualmente cuentan con barreras automáticas, así como aquellos emplazados en intersecciones donde posteriormente se instalaron semáforos o donde el sentido de circulación fue modificado, como ocurrió en la calle Terrada tras la habilitación del nuevo puente de Tucumán.

Esta entrada ha sido publicada el 6 de julio, 2026 15:30

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