
Mariano Chandías, de 33 años, y su mamá, Dora, reclaman asistencia tras las graves secuelas que sufrió el joven en una explosión ocurrida el 4 de noviembre en la cocina de un local de comidas del Club Midgistas del Sur. Según relató la familia, el trabajador permaneció internado durante meses, sufrió quemaduras en distintas partes del cuerpo y debió atravesar una traqueotomía que actualmente le dificulta hablar.
El accidente ocurrió cuando Mariano se encontraba trabajando en la cocina, donde se preparaban los elementos para la actividad nocturna. Según explicó Dora durante una entrevista, el joven abrió una instalación y se produjo una explosión. En medio del incidente, intentó cubrirse el rostro, pero igualmente sufrió heridas de gravedad.
Tras el hecho, Mariano fue trasladado al hospital. De acuerdo con su relato, permaneció seis meses internado en terapia intensiva, tres meses en otra etapa de internación y luego continuó con atención ambulatoria. También señaló que sufrió quemaduras en aproximadamente el 25% del cuerpo.
Las consecuencias del accidente todavía afectan su vida cotidiana. La traqueotomía que le realizaron le dificulta el habla y, según contó, no puede volver a trabajar en su oficio. “No me toman con esto, con mi oficio”, expresó Mariano al referirse a las dificultades que enfrenta para conseguir empleo.
Dora aseguró que su hijo trabajaba desde hacía aproximadamente cinco años para el empleador, entre temporadas y actividades en el club, y que lo hacía sin estar registrado. La familia sostiene que tanto el patrón como el Club Midgistas del Sur no se hacen cargo de la situación derivada del accidente.
“Cinco años trabajando para esta persona”, remarcó Dora al referirse a la relación laboral de su hijo. Según explicó, durante la internación hubo contacto con personas vinculadas al empleador, pero con el paso del tiempo la asistencia dejó de llegar.
La madre denunció que hace aproximadamente tres meses se interrumpió el pago que recibía Mariano y que también se cortó el contacto con el empleador. “Y ahora le sacaron todo. Todo. No le dan la medicación, no llaman, desaparecieron”, sostuvo.
La situación económica de la familia se agravó por los gastos médicos y la necesidad de contar con cuidadores. Mariano afirmó que actualmente necesita alrededor de 100.000 pesos por semana para la medicación, mientras que Dora explicó que ya no cuenta con los cuidadores que acompañaban a su hijo.
“Yo tengo una familia que alimentar, que mantener, obviamente, que responder para la escuela. Son chicos”, manifestó Mariano durante la entrevista. También contó que viven con el dinero de la pensión de su madre y que no puede afrontar por sus propios medios los costos del tratamiento.
Dora, por su parte, expresó su preocupación por no poder atender a su hijo como quisiera debido a su edad. “Yo a él no lo puedo atender como yo quisiera atenderlo porque mi edad ya no me deja”, explicó. Además, señaló que anteriormente Mariano contaba con cuidadores que le permitían descansar durante la noche, una asistencia que actualmente ya no tiene.
La familia indicó que existe una causa judicial vinculada con el accidente. Mariano también aseguró que cuenta con documentación y cartas documento de sus abogados relacionadas con el vínculo laboral y el lugar donde ocurrió el hecho. Según relató, tanto su empleador como el club niegan que haya trabajado allí, pese a que sostiene tener pruebas de esa relación.
Mientras el proceso judicial continúa, Mariano y Dora reclaman que el empleador y las personas o instituciones que correspondan se hagan cargo de la situación y que se garantice el acceso a la medicación y a los cuidados que necesita.
“Yo no tengo vida”, expresó Mariano al describir las dificultades que atraviesa después del accidente. Dora, visiblemente afectada, resumió el momento que atraviesan: “Es terrible. Para mí es terrible esto. Lo que estamos pasando nosotros es terrible”.
El comunicado que emitió el Club Midgistas del Sur en el momento del accidente
Esta entrada ha sido publicada el 15 de septiembre, 2026 19:28
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