Casi dos de cada diez argentinos que viven en departamentos entraron en mora en marzo con su consorcio en Ciudad de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires. Así se desprende de un informe que destaca que en territorio bonaerense, el promedio de las expensas ronda los 160.000 pesos por mes.
De acuerdo a datos de ConsorcioAbierto, en base a lo informado por 13.000 consorcios que utilizan su plataforma, durante marzo la morosidad en las expensas de edificios alcanzó al 17% de las unidades funcionales. Esta tendencia se mantuvo de forma constante durante todo el año pasado, sin mostrar señales de mejora significativa en ambos distritos.
Morosidad de expensas y tasas de interés en Argentina
El reporte señaló que en marzo las tasas de interés promedio que los consorcios cobran a sus propietarios por pago fuera de término fueron del 4,8% en CABA y del 6,1% en la Provincia de Buenos Aires.
“La morosidad se mantiene en niveles elevados, con alrededor del 17% de las unidades funcionales con deuda. No hay un salto significativo, pero sí una persistencia que empieza a ser estructural. La mora no es solo un problema de pago individual. Cuando se sostiene en el tiempo, el consorcio empieza a financiarse internamente entre vecinos, y eso termina generando más presión sobre quienes están al día”, advirtió Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto.
En paralelo, el informe precisó que la expensa promedio en la provincia de Buenos Aires registró un aumento interanual del 44,3%, con un valor promedio de $160.921 en marzo, lo que representó una suba del 3,5% respecto de febrero. En CABA, en tanoo, fue de $326.183 y registró una suba del 2,4% respecto al promedio de febrero que fue de $318.650. El incremento interanual llegó al 36%.
Por qué las expensas no siguen a la inflación
A diferencia de otros precios de la economía, las expensas no evolucionan de manera directa con el índice inflacionario. “La inflación de marzo fue del 3,4%, pero las expensas no responden de forma directa a ese número. Su comportamiento está más vinculado a la estructura interna de cada consorcio que al índice general”, explicó Laiuppa.
“El funcionamiento de los edificios tiene su propio calendario: hay meses donde impactan ajustes acumulados, como salarios o contratos de servicios, y otros donde el gasto se reacomoda. Además, el componente salarial sigue teniendo un peso central”, agregó.