El índice de salarios que elabora el INDEC registró en febrero de 2026 un incremento de 2,4% mensual, una cifra que vuelve a ubicarse por debajo de la inflación del período, que fue de 2,9%. Así, los ingresos volvieron a perder frente al avance de los precios.
Según el informe oficial, el crecimiento de los sueldos estuvo impulsado por aumentos de 1,6% en el sector privado registrado, 2,3% en el sector público y 4,6% en el sector privado no registrado, que volvió a mostrar una dinámica más acelerada respecto del empleo formal.
En términos acumulados, los salarios subieron 5% en lo que va del año, mientras que la variación interanual alcanzó el 35,8% (frente a inflación acumulada de 33,1% en el mismo período), con desempeños dispares entre los distintos segmentos del mercado laboral.
Qué pasó con los salarios registrados
Al desagregar los datos, el índice del sector registrado mostró una suba más moderada. Dentro de este grupo, los salarios del sector privado formal crecieron 1,6% mensual, mientras que los del sector público avanzaron 2,3% en febrero.
En el detalle del empleo estatal, se observaron diferencias: el subsector nacional registró un aumento de apenas 0,6%, mientras que el nivel provincial mostró una mejora más significativa de 2,9%.
A nivel interanual, los salarios del sector registrado crecieron alrededor de 27,5%, por debajo del promedio general y quedaron por debajo de la inflación para el mismo período. La pérdida se verificó tanto en los sueldos de trabajadores públicos como privados.
Fuerte suba en el sector informal
El dato más llamativo volvió a estar en el segmento no registrado. Los salarios informales aumentaron 4,6% en febrero y acumulan una suba interanual de 75,1%, muy por encima del resto de los sectores y de la evolución de los precios.
Sin embargo, este comportamiento responde en parte al rezago estadístico habitual del indicador, que capta variaciones de meses anteriores. Aun así, muestra una tendencia de recomposición de ingresos tras el fuerte deterioro previo.
Salarios vs inflación
Con estos números, los salarios continúan sin lograr ganarle a la inflación en el corto plazo. Aunque en la comparación interanual los ingresos totales todavía se ubican por encima del aumento de precios, la dinámica mensual muestra un rezago persistente, especialmente entre los empleados formales.
La evolución desigual entre sectores —con los informales creciendo más rápido que los registrados— también expone las tensiones del mercado laboral y las dificultades para sostener una recuperación homogénea del poder adquisitivo.