Policiales

Piden anular las detenciones de los acusados de violar y descuartizar a Marito

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El 2 de junio de 2016, dos días después de su desaparición, el cuerpo de Mario Agustín Salto, o Marito, como lo llamaban todos, fue encontrado en once bolsas de basura a unos seis kilómetros de la laguna de Quimilí. Lo habían violado y descuartizado. A tres años del hecho los abogados de los acusados por el aberrante crimen pidieron la nulidad del procedimiento en el que se usaron perros para detener a los sospechosos.

El planteo fue expuesto este lunes durante una audiencia en la Cámara de Apelaciones y de Control en lo Penal de Santiago del Estero. En ella, las defensas volvieron a cuestionar que no se hubiera convocado a las partes a participar del operativo en el que “perros rastreadores de Río Negro y San Luis ‘marcaron’ un santuario en la casa de Juárez en la que se sospecha que la víctima fue asesinada en un ‘rito satánico'”.

También denunciaron que antes de dictar los procesamientos la jueza no entregó la documentación de la causa ordenada por la Justicia y remarcaron que los cotejos de ADN realizados a todos los detenidos arrojaron resultados “negativos”, lo que motivó reiterados pedidos de excarcelaciones que fueron rechazados la misma cantidad de veces.

La familia despedía los restos del nene asesinado. (Foto: gentileza Nuevo Diario).

Se trata de la causa en la que la jueza Rosa Falco dictó los procesamientos de Miguel Ángel “El Brujo” Jiménez (58), acusado de ser el autor intelectual del crimen; y su esposa Arminda Lucrecia Díaz (57), docente y directora de una escuela rural de Quimilí, como “partícipe necesario de homicidio triplemente calificado”. En tanto, el hijo de la pareja, Miguel Ángel Jimenez, fue acusado de “encubrimiento” aunque recibió el beneficio de la excarcelación extraordinaria.

También fueron cuestionados y apelados los procesamientos de Rodolfo “Rody” Sequeira, acusado del secuestro del chico; Daniel “Chicho” Sosa, quien inicialmente declaró como un testigo de identidad reservada; y Ramón “Burra” Rodríguez, que cumple prisión domiciliaria por razones de salud.

Por su parte, el padre de la víctima, Mario Salto, volvió a advertir que la causa judicial “sigue parada, sin avances, a pesar del tiempo transcurrido”.

El crimen de Marito

El 31 de mayo de 2016 el chico de 11 años salió en su bicicleta a pescar a una laguna de Quimilí. Pero no pudo llegar. En el camino lo secuestraron, lo violaron y, tras ser colgado con un alambre, lo descuartizaron. Su cuerpo fue descartado después en varias bolsas de residuos en un basural, a unos seis kilómetros de ese lugar.

Para la Justicia, el abuso y el crimen ocurrió en una casa que fue marcada por los perros de la Unidad K9 de la Policía de San Luis y Río Negro. En ese lugar, fueron directamente a la parte trasera de la vivienda, donde encontraron algo parecido a a un altar.

“Fue asesinado durante un ritual satánico“, dijo la jueza Falco en ese momento. Los acusados fueron imputados por “violación seguida de muerte”.

Fuente: tn.com.ar

Esta entrada ha sido publicada el 22 de octubre, 2019 09:42

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