
Karen Leylen Oviedo, más conocida como la “envenenadora de Guaymallén”, volvió a pedir salir de la cárcel. Como cada vez que la Justicia le da la oportunidad, la mujer condenada a perpetua por asesinar a su pareja Rolando Aquino y al hijo de este con un anticongelante usado para autos en 2019 insistió en su deseo de acceder a la prisión domiciliaria.
A través de un video, al que accedió y difundió el diario El Sol, Oviedo argumentó que quiere estar cerca de sus hijas, de 7 y 10 años. Pero su solicitud, chocó con el rechazo de todas las partes.
El pedido se discutió otra vez en una audiencia de ejecución en los últimos días y tuvo un momento clave con la intervención de Soledad Guardia, la madre de Elías, el nene asesinado.
“Yo no quiero que salga ella. No quiero que le den ningún arresto. Que pague ahí. Yo sé que no es de ser humano que esté adentro. Si la Justicia la metió es porque tiene suficiente prueba para que esté ahí. No tengo muchas palabras. Tengo mucho dolor en mi corazón”, expresó Guardia.
No fue la única oposición. El fiscal de Ejecución Gustavo Fehlmann y la asesora de Menores Rosanta Trentin coincidieron en que no corresponde otorgar el beneficio. La gravedad de la condena —dos homicidios— y las particularidades del caso pesan más que cualquier argumento defensivo.
Incluso, pusieron el foco en un punto sensible: las hijas de Oviedo. Según se expuso, las menores viven con sus abuelas, van a la escuela y no visitan a su madre en el penal. Están, de alguna manera, reconstruyendo su vida lejos de ese pasado. Para los funcionarios judiciales, un eventual traslado al domicilio podría alterar esa situación.
En la misma línea, deslizaron la sospecha de que el pedido podría responder a una estrategia para mejorar sus condiciones de detención, utilizando el vínculo con sus hijas como argumento.
Oviedo, por su parte, lloró al hablar. Dijo que mantiene contacto con las nenas, que la extrañan, que nunca se separó de ellas.
“Yo no se lo deseo a nadie en el lugar que estoy, doctora. Y así como el dolor que ella siente (en referencia al testimonio de Soledad Guardia), yo también lo siento. Yo nunca me he separado de mis hijas”, insistió ante la jueza Natacha Florencia Cabeza, para defender su solicitud.
No es la primera vez que Oviedo intenta este recurso. La Justicia tendrá que resolver en los próximos días si le otorga o no el beneficio.
Karen Oviedo fue detenida en 2019 cuando su pareja murió inesperadamente en una clínica privada. Es que el hombre no sufría ninguna enfermedad terminal, sino que en ese momento cursaba una afección en la piel.
Sin embargo, luego se descubrió que en lugar del remedio que debía tomar por su problema de salud, Aquino había ingerido un anticongelante que contenía etilenglicol.
Con ese dato, los investigadores empezaron a analizar qué había pasado y la pista principal se encontró horas después en el celular de Oviedo: había buscado en Google “cómo matar con veneno”. Así se confirmó la hipótesis que la vinculaba directamente con el homicidio de la víctima y, a la vez, aparecieron nuevas sospechas.
Es que en este contexto, los investigadores pusieron en duda la muerte de Elías, el hijo de Aquino, quien había muerto dos años antes en el Hospital Pediátrico Humberto Notti, después de ir de visita a la casa de su padre y su pareja. El pequeño falleció tras sufrir una “trombosis cerebral”.
El avance de la investigación —con peritajes, búsquedas en internet y la compra previa del veneno— permitió reconstruir un patrón. El mismo método, la misma sustancia, el mismo desenlace.
El jurado popular no dudó. En 2022, declararon culpable Oviedo de envenenar a su pareja, Rolando Aquino, y al hijo de este, de apenas 9 años y la Justicia la condenó a prisión perpetua por los dos crímenes.
Esta entrada ha sido publicada el 28 de abril, 2026 09:48
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