Mientras avanza la investigación por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, se conocieron imágenes que muestran el momento en que Claudio Barrelier, el único detenido y principal acusado, llega al descampado donde fueron encontrados los restos de la adolescente de 14 años.
De acuerdo con la reconstrucción que llevan adelante los investigadores, el imputado le había pedido prestado el auto a Soledad, una mujer con la que mantenía una relación. Según declaró, necesitaba el vehículo para realizar una “changa” durante la mañana del feriado del lunes 25 de mayo.
Las cámaras de seguridad de la zona y la triangulación de las antenas de telefonía celular permitieron reconstruir los movimientos del sospechoso.
Los registros indican que el Ford Ka ingresó al descampado del barrio Ampliación Ferreyra, un predio de monte de unas 240 hectáreas, alrededor de las 11.45 de ese lunes, y fue captado retirándose del lugar cerca de las 12.15, apenas media hora después.
La fotografía difundida en las últimas horas cobra especial relevancia porque el propio Barrelier ya había reconocido durante una de sus indagatorias que estuvo en ese sector ubicado a unos 17 kilómetros de su vivienda. La mujer que le prestó el vehículo figura en la causa en calidad de testigo.

Finalmente, el cuerpo de Agostina fue encontrado el sábado en ese descampado. De acuerdo con la fiscalía, el crimen ocurrió en las primeras horas posteriores a su desaparición.
Los investigadores indican que la adolescente ingresó el sábado por la noche a la vivienda de Barrelier, en el barrio Cofico. Una cámara de seguridad de un comercio cercano registró el momento en que ambos entraban al domicilio. Esa fue la última imagen conocida de Agostina con vida.
Para la fiscalía, el asesinato se produjo entre las 22.30 de ese sábado y la 1 o 2 de la madrugada del domingo. La principal hipótesis apunta a que Barrelier la mató dentro de su casa y luego trasladó los restos hasta el descampado donde finalmente fueron encontrados durante un operativo de rastrillaje.
Los investigadores siguen reuniendo pruebas para reconstruir los movimientos del acusado y determinar con precisión qué ocurrió durante las horas posteriores a la desaparición de Agostina.
En ese contexto, el fiscal decidió agravar este lunes la acusación contra Barrelier: pasó de estar acusado por privación ilegítima de la libertad a femicidio. En caso de ser encontrado culpable, la pena será prisión perpetua.