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La Fiscalía de Bolivia explicó por qué sostiene que Fernando Cerimedo quiso matar a Nadia Beller

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El embarazo de Nadia Beller habría sido el motivo principal por el que Fernando Cerimedo decidió atacarla a través de sicarios. Así lo establecieron los fiscales de Santa Cruz de la Sierra en su imputación contra el consultor argentino a partir de la denuncia de la mujer: plantean que el conocimiento del embarazo fue el factor que desencadenó una escalada de violencia que derivó en el ataque a tiros del 17 de agosto.

Según el documento de imputación, al que accedió TN, la fiscalía califica el hecho como feminicidio en grado de tentativa según el artículo 252 Bis del Código Penal boliviano. Esa figura contempla como circunstancias agravantes que la víctima esté en situación de embarazo y que, antes del hecho, haya sido víctima de violencia física, psicológica, sexual o económica cometida por el mismo agresor. Los fiscales Herlan Rodríguez Cuevas y Yolanda Aguilera Lijerón sostienen que ambas circunstancias se dieron en este caso y que el embarazo, lejos de ser un dato circunstancial, fue “un elemento relevante para determinar el móvil y el contexto de violencia de género” del ataque.

Según la imputación, Beller cursaba un embarazo de cuatro semanas al momento del ataque. La fiscalía plantea como “hipótesis investigativa” que Cerimedo, al enterarse de la gestación, “habría exteriorizado una actitud de rechazo, oposición y resistencia frente a la gestación, así como frente a las consecuencias personales, familiares y sociales que esta implicaba, particularmente la eventual asunción de la paternidad y la continuidad del vínculo con la víctima y su hijo por nacer”. El escrito agrega que no se trataría de “una simple discrepancia interpersonal”, sino de una conducta de dominación y control en la que el embarazo habría sido el elemento que generó el rechazo, la violencia y, finalmente, la decisión de matarla.

Parte de la declaración de Nadia Beller contra Cerimedo. (Foto TN)

Para sostener esa lectura, los fiscales describen una secuencia: el conocimiento del embarazo, luego el rechazo u oposición frente a él, amenazas y actos de intimidación, agresiones físicas previas, la planificación del hecho, el contacto con terceras personas y, por último, la ejecución del ataque con arma de fuego.

Parte de esa secuencia se apoya en el informe psicológico que le realizaron a la víctima en la Clínica Las Américas, incorporado al expediente. Según ese informe, Beller relató que discutía con Cerimedo por el embarazo: “Estoy de un mes de embarazo y tuvimos varias discusiones por eso”, relató. También que hubo un episodio de violencia previo entre ambos. “Que yo en algún momento amenacé hasta con publicarlo, y yo le dije no será que te quieres deshacer de mí, y me dijo como puedes pensar eso, que no sé qué”, consta en la transcripción de esa entrevista.

Sobre esa base, la fiscalía reconstruye el ataque como planificado: sostiene que desde el 7 de agosto Cerimedo insistió a su pareja para que se reuniera con terceros que supuestamente tenían información sobre un caso de abuso sexual atribuido al expresidente Evo Morales, le garantizó falsamente que contaría con custodios armados y, el 17 de agosto, la guio por teléfono desde La Paz hasta la puerta del hotel Swissôtel de Santa Cruz de la Sierra, donde dos hombres en moto le dispararon. Por ese rol, los fiscales lo consideran autor intelectual y mediato del hecho, en los términos del artículo 20 del Código Penal.

La calificación es provisional, según aclara el propio escrito, y podrá modificarse a medida que avance la investigación: todavía están pendientes las pericias balísticas, informáticas y de telefonía, además de los testimonios del personal del hotel. Cerimedo, que fue detenido el 18 de agosto en el aeropuerto de Viru Viru, se acogió a su derecho constitucional a guardar silencio al ser notificado formalmente de la acusación por feminicidio.

Esta entrada ha sido publicada el 20 de agosto, 2026 20:00

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