Una nena de 12 años murió luego de sufrir una descarga eléctrica en el interior de su vivienda, ubicada en calle Granada al 2000. El hecho se conoció cerca de la medianoche, tras un llamado al 911 que alertó sobre una menor inconsciente por electrocución. Al domicilio acudieron efectivos policiales y personal de Defensa Civil, quienes brindaron la primera asistencia y dispusieron su traslado de urgencia al Hospital Municipal.
La víctima fue identificada como Ludmila Mercado, de 12 años, quien residía en el lugar junto a su padre, Daniel Alberto Mercado. Según las primeras averiguaciones, la menor habría recibido la descarga cuando intentaba apagar la luz del baño, al manipular un portalámparas y realizar la maniobra de enrosque del foco. Pese a la rápida intervención, el desenlace fue fatal.
La doctora Graciala González Prieto, vocera del Hospital Municipal, detalló el cuadro con el que ingresó la niña al centro de salud. “La nena ingresa aproximadamente a medianoche con un cuadro de paro cardiorrespiratorio. Se constata un ritmo de fibrilación ventricular, que es el más grave”, explicó. Según indicó, de inmediato se activaron maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada que se extendieron durante un tiempo prolongado. “Se empiezan maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada durante 40 minutos. En todo momento la chica se mantuvo en asistolia, es decir, sin ritmo cardíaco”, señaló.
La médica remarcó que, al tiempo transcurrido en el hospital, debe sumarse lo ocurrido previamente en el domicilio y durante el traslado. “A los 40 minutos de reanimación realizada en el hospital hay que sumar el tiempo en el lugar, el traslado y el momento en que se la encontró. Es mucho tiempo, y el cerebro ya al minuto sufre daño severo por falta de oxígeno; a los cinco minutos la lesión es irreversible”, explicó González Prieto, quien confirmó que finalmente se declaró el fallecimiento de la menor.
Sobre las circunstancias, indicó que “aparentemente son de electrocución”, aunque aclaró que el resto de las características del hecho deberán ser determinadas por la investigación judicial. También destacó la importancia de la primera respuesta: “La primera asistencia se dio en el domicilio. La brindó Defensa Civil y luego la continuamos en el hospital”.
En ese marco, la profesional aprovechó para remarcar la necesidad de que la comunidad conozca maniobras básicas de reanimación. “Todos tenemos que saber hacer esto porque puede salvar una vida y hay que perder el miedo. Lo peor que puede pasar es una fractura de costillas; en la balanza es eso o la vida, y vale más la vida”, afirmó. Consultada sobre si la niña presentaba otras lesiones visibles, indicó: “No, no que nosotros hayamos visto en el momento. Eso se determinará con la necropsia”.
Tras el fallecimiento, tomó intervención la UFIJ Nº 2 del Departamento Judicial Bahía Blanca, que dispuso las actuaciones de rigor para esclarecer con precisión las circunstancias del hecho, incluyendo las pericias correspondientes.
