Bahía

“No nos recuperamos de la inundación y ahora nos cae esto”: un incendio destruyó un minimercado

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Un incendio de grandes dimensiones destruyó gran parte de un minimercado y obligó a sus propietarios, un matrimonio de adultos mayores, a escapar por los techos de la vivienda para ponerse a salvo. El siniestro, que habría sido provocado por un cortocircuito en el sector de la caja registradora, dejó importantes pérdidas materiales y volvió a golpear a una familia que todavía no se había recuperado de las consecuencias de la inundación de marzo.

Según relató Franco Volpi, comerciante e integrante de la familia propietaria del negocio, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir el origen del incendio. “Se ve que empieza el fuego en un rincón, donde está la computadora y todo el sistema de cobranza. Se sobrecargó de corriente y provocó un cortocircuito”, explicó.

Al momento del incendio, los dueños del comercio, de 74 y 77 años, se encontraban descansando en la parte trasera del inmueble. Fueron despertados por las explosiones que provocaron los encendedores, aerosoles y otros productos almacenados en el local.

“Salir era importante. Quisimos venir para el frente, pero era imposible por el humo”, contó el comerciante. Ante la rápida propagación del fuego y la densa humareda, el matrimonio logró escapar por la parte posterior de la vivienda y trepó al techo, donde permaneció hasta la llegada de los bomberos.

“Tenemos una escalera para subir arriba del techo y ahí los bomberos nos bajaron por el frente”, relató uno de los propietarios, quien destacó el trabajo realizado por el personal de emergencias.

Las dotaciones de Bomberos trabajaron durante más de una hora para controlar las llamas y evitar que el fuego se extendiera a otros sectores de la propiedad. Para ingresar al comercio debieron romper la puerta principal y combatir el incendio desde distintos frentes.

Las pérdidas fueron cuantiosas. “Perdimos medio negocio, ahora hay que volver a empezar”, lamentó el dueño del minimercado, quien recordó que el local ya había sufrido graves daños durante la inundación que afectó a Bahía Blanca.

“Acá la inundación fue brava, tuvimos un metro de agua adentro. No nos recuperamos de eso y nos cae esto ahora”, expresó con angustia.

Pese al duro golpe económico, el matrimonio destacó que lo más importante fue haber salido con vida. “No tengo miedo de la vida. Con la jubilación no se vive”, afirmó el comerciante, quien ahora enfrenta el desafío de reconstruir nuevamente su fuente de trabajo después de más de cinco décadas en el barrio.

Esta entrada ha sido publicada el 3 de julio, 2026 13:51

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